viernes, noviembre 11, 2016

V

Israel Centeno
I am lying on the sofa. The light comes through the blind and perpendicularly falls over my head. I open my eyes. Despite the bedazzlement I am watching the illuminated dust. It is fall. Late morning. It is fall and I barely can move without pain. It is fall. Late. Everything hurts, I would like to have the courage just to stay and do not move.
The last paragraph was emotional, a lachrymose. Should I try to write letting out my needs of pathetic scenes?
Go back dear T. S Eliot. Go back. Get behind me Alfred Prufrock.
Still is a piece of dramatic shit. A tango. Un bolero. But worse.
Back in the days I used to write with more music and less words. Of course there were words but like music.
“Remember, remember the fifth of November”. I heard you. It is not mine. But something likes that. With this sentences you can dance on the south shore of the Themes, with a torch in your hand making rounds with others like you, remember, remember the fifth of November, like Vendetta, like a poor boy from South America craving to set his world on fire. It wasn’t me. It was the guy from El Guarataro. Do not look at me. I was there, drinking cider with a couple Irish friends. We were sharing that night doing nothing but wondering for the city, and chanting, and kissing and thinking of some kind of immortality as living burning out effigies forever, and all of the sudden that guy came out from the darkness, crying with a strong caraqueño accent, something strange about Guy Fawkes pointing out the small crowd, pointing out the mist and yelling. There was a pain in him, there was in the same time craziness and a life looking for bonfires and dances, happy and desperate. I tried to talk to him, saying something, I recognized him, an isolated guy from the English academy in Marble Arch. I couldn’t. Everybody started moving in circles grabbing their wrist, fast and faster. Last thing that I saw before I came apart in that dense fog or smoke, were two straw dolls catching fire, a tie of flame gulping down the coat of the caraqueño guy who was running and jumping like a clown toward the river. People chanting and laughing and shouting, back in the days, as a tribe, in London.

lunes, abril 04, 2016

Amanda

Anoche soñé que me encontraba con Amanda la escritora, en un ascensor. Le di un beso, ambos habíamos envejecido mucho, en ella era más evidente el paso del tiempo porque Amanda es mayor que yo. Intercambiamos impresiones vagas sobre la ausencia, y luego sobre la vida que nos ha tocado vivir, yo en el exilio, ella en el mismo lugar de siempre, también apartada de todo. Luego me habló de su hijo sabes, él tiene esa posición porque de alguna manera debe honrar la memoria del padre, trató de explicarme. Yo la entendía, perfecto, pero no pude dejar de sentirme jodido, luego el sueño dio un salto, mi esposa estaba disgustada, había descubierto que su padre había dejado dos hijas fuera del matrimonio, luego, uno más, un varón que servía en el escritorio de un hotel. Las dos hijas las había tenido con una mujer muy pobre, tan pobre que vivía en uno de esos barrios donde los ranchos son de hojalata. 

domingo, abril 03, 2016



Cada vez
que se miente así misma

le desaparecen las tetas
y le crece la quijada.



viernes, abril 01, 2016

Santa Teresa en lenguas

pierde todos los sueños, ama la literatura rusa del siglo diecinueve y perfuma tus tardes con regaliz 

sé el girasol que no ha nacido,  gira de tal manera, sin sentido del círculo en los vuelcos, gira como un cuadrado, apégate a Dios, abandónate a ti mismo, 
entonces podrás decir lo que escribió Santa Teresa en lenguas. 


no puedes dormir porque sabes que esa ilusión te dañará de nuevo, eso escribes en tu diario, más vale la paz de los vientos, repites  -y de las alturas, no el otro envilecido en ti y sin embargo, no duermes, esperas perderlo todo, vivir las miserias del apego a esa carne que solo puede prometer vejez, desengaño y muerte. quieres atrapar el grandioso momento del destello, juventud. pasa el mistral de los años y abisman a la nada
           Este poema 
De no amor 
Es sobre el insomniO
la ilusión y el eco,

los trucos que funcionan,
son los malos trucos,
todo el repertorio,
repite esto:
dos o tres canciones, un libro, el álbum de foto junto a quien sacrificaste la vida, cuadro tras cuadro, sala de espera, unos cuantos poemas, un autor francés o ruso, clásicos, rompe el marco, un japonés occidentalizado, suma lo suficiente, al menos, extravagancia mediocre, un salto de rana, el más adolescente, 

competencia y deslealtad,
en la mesita de noche

miércoles, marzo 30, 2016

Resistencia

he cerrado los accesos a mi casa
construida
en el bosque de Notting Hill,
he cerrado al bosque,
he cerrado Notting Hill

ni siquiera pasajera, vista en la distancia
vergüenza,
ni siquiera temporal
porque
                   mucho atenuó la pasión, lo otorgo, 
          fui más ciego que el poeta

entonces no importó - por el placer de besar tus dedos empapados-, 
que fueses cursi, predecible, nada original; o que valieras menos que treinta monedas de plata, o toda la plata de quien eventualmente llena tu vientre 
                   de ciruelas y manzanas
si me hubiese quedado,
si hubiese bajado los puentes,
abierto los caminos de los setos espinados
igual te hubieras llenado una y mil veces con el dulce propio       
          y
procreado un pueblo
aunque tuvieses la boca empalagada por el semen       ajeno,
      tu corazón reza, estuvo siempre donde no estuvo mi reino, 
    y mi corazón está dónde mi reino prevalece
en la distancia
       Así la flecha atravesó al fruto en el aire, justo cuando le daba una vuelta al jardín de tus pantanos
rezas el rosario, movedizo, 
y te confiesas en la parroquia de tu madre, 
todo eso se pudo escribir como una profecía,
       preferí cazar liebres
       maltratar animales
perseguir a las monjas de otros conventos,
negar una y otro vez mis accesos,
por el Norte y por el Sur
Este y Oeste 
ir a la veleta,
porque antes de que cante el gallo tres veces
te habré
fulana mía,
olvidado otras tantas

sábado, marzo 12, 2016

Pimpinela

Le digo, vamos por allí a darnos besos. No tenía que ser un genio, a un cuarto, sólo me besas, no le pedía demasiado, al fin se le ocurrió pagar un un hotel, coño, pagas y no compraste condones, no se le ocurrió que el tipo de la garita los vende, perdí la iniciativa, me reí un poco, nos reimos, nos besamos, hueles divino,  por respeto insisto, me entró una pálida, perdí la iniciativa, la besé toda, le hundí la lengua de norte a sur, no le quedaba otra, es bueno con la cabeza, sabe usar los labios, pero un tonto condón por Dios, venirse afuera tenía su encanto, pero no estábamos haciendo cine porno,  uso la lengua como un falo, estiré los ligamentos esthiloideos,  casi me rompo el hilo inferior, ella se retuerce, se arriesga, le doy la espalda, siento como se abre pasó hacia hasta el fondo, duro en la carne viva,  lo saca y juega un rato afuera, los labios, debo con den trarme en los labios, dejarlo afuera e ir entrando de a poco, salir y besarla, Por todos los santos, porque no trajo un maldito condón, me adhiero a su cadera, hundo mi cabeza como si quisiera perder la cara, ella acaba en mi boca, me moja, estoy cubierto por sus babas e insisto, esta vez con la nariz en el culo, la boca, la lengua, un dedo, no, lo detengo, noto que se lo cortaron cuando parió, pero me gusta, lo dejo entrar de nuevo en mi vagina ¿No entiendes? la penetro muchas veces, le muerdo su largo cuello, me hundo en su pelo, ella me ha bañado de babas, le doy vuelta, no acabes adentro, me contengo y con violencia lo saco, le rasgo un orgasmo y le coloco el collar de perlas a mi reina, cada una de las perlas  resbala hacia las aureolas de sus senos. Derrotado me lanzo de espalda sobre el alboroto de sábanas y la veo correr hacia el baño, es muy flaca.