sábado, noviembre 18, 2006

Babelia now

La novela venezolana -sin duda- está viviendo un excelente momento en España. Contentísima, pero mucho, con el artículo del denso crítico J. Ernesto Ayala-Dip sobre tu reciente novela que espero podamos pronto leer. Saludos cariñosos para tu esposa y para tí. Elisa L.
Tengo que poner por escrito mi agradecimiento: es una deuda con mis amigos. Me he sentido reafirmado en la creencia de que no sólo la gente que me ha acompañado desde hace algunas décadas escribe bien, sino que además es gallarda. Estoy seguro de que la literatura venezolana, no sólo por lo que le ocurre a mi libro, sino por el empeño y la calidad del trabajo, por ejemplo de los dos Juan Carlos (Méndez Guédez y Chirinos), de Ednodio Quintero, de Victoria de Stefano, y de Alberto Barrera Tyszka, ocupa un espacio en España. No puedo sino sentirme agradecido por el respeto ganado a pulso, y a pesar, a veces, del país en que vivo, del silencio de su crítica, de algunas mezquindades que en este momento no vale la pena mencionar. Hay gente que todavía no se ha enterado de que el logro de uno es el triunfo de todos.
Anoche Elisa Lerner me dejó una hermosa nota que quiero poner aquí, y Juan Carlos Chirinos, como siempre, se ha convertido en una especie de corresponsal que me ha dado la alegría de estos últimos sábados. Mi cariño también a Dina Piera Di Donato, que desde Nueva York me ha enviado su abrazo, al cálido entusiasmo de Gisela Romero, al afecto consecuente de las hermanitas Marrero y Vivas, al profesor José Sánchez Lecuna, siempre atento y amable y a todos los alumnos de mis talleres que vengo dictando desde hace varios años en El Trasnocho Cultural.
Antes de continuar hablando como una miss, te digo Juan Carlos, que voy a robarte la imagen, pero el que quiera leer la nota, que vaya a tu blog.
Se les quiere a todos, y como dice Roberto Echeto, un escritor al que le han adjudicado la fama de apocalíptico, pero que cree profundamente en la literatura que se hace en Venezuela: duro con los malos.
No quiero dejar pasar la oportunidad para agradecer a mi editor por encontrar la aguja en el pajar.

Picar imagen para ampliar la nota; si quiere leer el texto vaya al cuaderno de Taganga