jueves, febrero 21, 2008

The End

uvidende, blind sein gegenüber, oublieux, dimentico, oblivious ....

"La vanidad juega astutas bromas a nuestra memoria, y la verdad de todas las pasiones necesita cierta ficción para hacerla vivir."
Joseph Conrad

Acordamos vernos bajo el bosquecillo de acacias, en la terraza del teatro abandonado. Ella siempre puntual, sentada sobre una silla herrumbrosa y mal dispuesta, se quitó la boina, se puso gafas oscuras y sacó de su bolso una petaca de plata, no le desagradaba esperar, sorbió dos tragos de ginebra; anoche tuve un sueño, lo miraba desde uno de los palcos exteriores; en mi sueño era un hombre desesperado, también se retrasaba, llevaba un impermeable gris y un sombrero blanco; estaba sentado donde me encuentro ahora, las hojas muertas de los bucares dibujaban gruesos remolinos a sus pies, hice el gesto convenido y en el momento en el que arreció una ventisca, cayó el peso de la sombra y tras tumbarle el sombrero rodeó con un azulado y fino plástico su rostro. No eludí su mirada, desde hacía un tiempo había perdido el asombro; ayer le dije mientras nos disputábamos fieramente el control remoto sobre la cama, las cosas se acaban, se hundió en sí misma o en su capricho, no estaba dispuesta a darlo por terminado, su pequeña y mediocre voluntad la desencajaba y la hacía tramar fantasías ¿He contado lo snob que podía ser? En algún momento se habrán dado cuenta, la banalidad de su capricho no le impidió citarme para el día siguiente a una solana predecible donde terminaríamos nuestro asunto amoroso, vendría de un lugar sugerido por la vestimenta, llegaría como siempre, muy puntual y se iría en el momento justo, el sitio quedaría desértico a la espera del hombre; tuve un mal sueño luego de la pelea, creo que anduve dormida por la casa, me escuché hablar sola, nunca he podido perdonar algunas frases: tu avidez por los detalles te hace insoportable e insensible, me dijo, algo más que un descaro u ofensa, una verdad, entonces la sombra salta desde un muro de concreto y se desliza entre los arbustos, cuando se acaba, se acaba ¿Entendiste? Ni puta idea, la avidez por los detalles te convierte en otra mujer insensible.