viernes, octubre 24, 2008

Apagón

El viernes es un día complicado. Cuándo me levanto a oscuras, a oscuras me quedo, así pienso, antes iba al club a ver a la niña, se tendía sobre una de las sillas cercanas a la piscina protegida bajo sus lentes de hormiga atómica, esperaba una cocacola y recibía las caricias del sol, vaya caricias, a veces opacas, muy opacas, vaya sol, ahora he dejado de ir, la vi engordar más de lo necesario y me vi a mi mismo haciendo esas cosas y me hastié, la otra tarde casi me sorprende a la vuelta, sólo el pelo, apenas y Jeremías me dijo hace unos meses, vamos a trotar, conozco un camino, es más complicado que el de Santa Inés y como si hubiese hecho caminos durante toda la vida lo seguí y me convertí en una de esas figuras que se desdibujan en la lluvia, a Jeremías le gusta descubrir rutas y es bueno trotar junto a él, adecúa su paso y no terminas reventado en la primera loma y si te cansas siempre encuentra un desvío, es oportuno, tomas aire y pasan, ellas pasan y te animas y quieres trotar toda la mañana y toda la tarde, José me dijo hace poco mientras hacía girar el hielo en su vaso, esperé siempre, sólo tenía que pedirlo, si me lo hubiese pedido lo hubiese hecho, me hubiese matado, luego quise matarme sin que lo pidiera, una jugada limpia ¿le has puesto atención a la explosión de una bomba de agua? ¿el ruido que hacen al dar en el blanco? Es sordo y triste aunque de en el blanco, así, sólo eso, nada más, una jugada limpia bajo el paladar, desde que tomo Prozac la vaina es distinta, pienso, no lo haría ni haría nada por ella ni por nadie, tomo Prozac y whisky y soy feliz, José es un pendejo me dice Jeremías mientras se estira al terminar de correr, cerramos el periplo, subimos hasta Cumbres y es temprano, sobra tarde, ella le dice a la otra, lo vi y la otra le dice a ella, cuenta, cuenta y ella le cuenta y la otra le pregunta ¿qué hiciste? Ella no detalla mucho y la otra, es un guebón, así lo suelta por esa boquita escandalizada de quien nunca se ha metido un palito de helado en la boca , eso me pone en mal transe,dice Jeremías mientras lanza el bolso con sus pertrechos al maletero de su carro, tu las conoces y al principio todo las impresiona, no me muero sin que me bese, entre nos, entre nos, no me muero sin cogérmelo, haces cualquier estupidez y las encantas y las embelesas, si eres loco piden locura extrema, eso, debes ser el más locos de todos sus amigos y amigas, una pieza, un incordio, el trofeo, es tan loquito y luego la descarga repentina, el rayo, el castigo caprichoso y gruñón y muy aburrida de las locuras, amanece víctima de lo que pedía, eso no era, descaro e infamia, se desgarra, pretende y celebrará, dalo por hecho, es la ley, a otro loco y a sus locuras, a un cuerdo, a un filántropo, necesitan asombro y aburrimiento. No es tan elemental. Puja más. ¿Y sabes qué?, ah, déjate de vainas, vete a tu casa, le digo a Jeremías, no estoy de ánimos, he dejado de ir al Club y a la piscina, no hay nada que hacer, le digo, el domingo subimos por el Volcán, fino, se va y me quedo un rato de cara a ninguna parte, es un día complicado y va a llover, José me dijo al tercer trago, ni amor ni odio ni indiferencia, estaba comenzando a despecharse, no necesitaba un tiro en el paladar, era un hombre muerto, hoy leí sobre la oxitoxina, sobre los tiempos del amor, me dieron ganas de escribir un cuento absurdo, una cosa que tuviera que ver con un hombre que envenena a una abeja, la hincha ¿cuánto dura la hinchazón hermano? Depende del karma diría uno de los personajes, depende cómo se haya involucrado el destino y entonces se desarrollaría la historia de una manera impredecible, ahora me niego a creer que soy lo que determinan unos cuantos litros de fluidos de materia gris, las malditas sinapsis neuronales, por eso iba al club para demostrar lo contrario, alguien me preguntó ¿por qué no escribes más sobre política? me hizo gracia ¿No tienes nada que decir? No, respondí ¿sobre casi nada? Sobre nada. Ya todo lo han dicho los siete sabios ¿De qué hablas? ¿Dónde están los sabios? Este es un país alfabetizado, y todos hablan y escriben de política, son caribeños y ocurrentes, todos escriben y se divierten, diría que gozan una bola ¿entonces? No sé, eso es todo, no voy al club los viernes, es una mujer feliz la de Pedro, todos los días rehace el camino de su felicidad, una y otra vez hasta el final, es incansable, es como la carretera de Sarteneja a Gavilán, un día correré una arruga, sudar, sudar eso es todo, no más, no mucho, una era, un momento, sólo eso, y tan ingratos que son estos viernes oscuros.