miércoles, agosto 20, 2014

A partir de estas notas escribo, o he escrito, o escribiré

Israel Centeno. 

Embarazo ficticio que no pare, eso vi y era un sueño, eso vi de mañana y de tarde, lo vi de noche y sentí que vivía en un lugar donde se libraría la última batalla de la especie.

La ciudad está hinchada de agua.

En Caracas las acacias florecen y dejan caer sus nazarenos en tiempos amables, de reconciliación, tiempos de cañas y espigas púrpuras: desde los cedros cuelgan parásitas espinosas.

Caracas es una esponja.

A las riberas del río haciendas hubo y siempre fueron devastadas; veraneantes hubo, los más osados salían de los recodos y se ahogaban al intentar cruzarlo, había cazadores que corrían sobre las piedras y desde esas rocas musgosas hacían colgar sus piernas y mojaban sus pies.
Las señoritas se perdieron para siempre en el cielo.

Río en espiral, vuelta, giro.

La costra del Guaire, hombres y mujeres, sombras que enmudecen desde todas sus orillas, sacrifican y no cantan: allí sienten que sanan.

El río es un exfoliante, él arranca lo muerto y lo muerto que se pudre flota sobre espumas claras, las espumas del río.

Una mujer hace su labor y no sabe que al otro lado de la calle, detrás de los aserraderos, hay un río que la reclama, un niño vuela una cometa sobre tuberías rotas y va desnudo como un perro mestizo, se abre paso entre las espigas, lo eleva y lo cruza con otros cometas que vuelan otros niños, muchos, sobre los cauces, las barcazas imposibles que sueñan, la piel que se muda y las células muertas, una morgue que corre entre zapatos y tablas, un naufragio acaudalado: la señorita que hace sus labores, los niños que vuelan sus cometas, los habitantes que duermen al fondo de las cloacas secas.

We have lost control of the situation.

Both and one through the alley in the darkness, then there’s no need to talk.

It was neither her shadow nor an accident

Es fácil dejar que las cosas fluyan, debes entender, es lenguaje.
El sonido se produjo en ese lugar ignoto del mundo, el pensamiento, el tuyo y el de los otros, cada quién navega los rápidos, las corrientes de sus propios pensamientos;  cae, de eso se trata, de entender, no es la rosa el rosal, el pensamiento una palabra, antes de dormir le preguntabas a tu papá, y qué fue primero ¿El pensamiento o la palabra ?
Él te regalaba un cuento, el sonido de esa voz ¿Recuerdas?

Apenas su rostro dibujó un gesto

Sus alientos de fuertes fragancias de leche de cabra y miel o de la savia de espigas doradas y urticantes, aliviaron las ansiedades de los nómadas

Pasado los días el viajero se puso el abrigo de lana sobre los hombros de su túnica y prosiguió el camino, junto a los suyos a través de los valles hasta el desierto turbulento y las llanuras confusas del sur; habría que ver a Zoraida de nuevo, las sagradas mujeres de Altai juraron haber tejido la trama, no sería joven ni hermosa, y su cuerpo exhibiría los estragos de las sucesivas estaciones, pero mantendría las termas calientes y recibiría de él sus bendiciones, sería acogida en su tienda y bañada por los jugos de su tallo adrupado de crásula, ella lo acompañaría en su descenso al Cáucaso.
Toda una vida.

La historia tiene sonido ¿ qué fue primero, el sentido o las cosas? el cuento, habla de un rosal y sus ramas, en cada rama florecen rosas de colores diferentes, los personajes usan las tijeras y las hacen sonar
¿Qué significa al sonido? la voluntad de un personaje, piensas, es un jardinero embrutecido por el sol y lanza las dentelladas de sus tijera con parsimonia y poda las ramas  derramadas fuera de las formas, hemos perdido el control estamos en este caso resolviendo un misterio, ¿quién fue primero el huevo o la gallina? La voluntad de tu padre le da forma al sonido y el sonido se sostiene con modulaciones, palabras y sentido; recuerdas, primero fue el verbo,  la palabra y en la palabra estaba Dios. Y la palabra era Dios, el estallido o el relámpago ignoto en algún lugar de tu cuerpo, nace el rosal y tiene brazos, el sentido de las cosas, en el lugar ignoto el relámpago conecta una palabra con otra, el sonido en el silencio, una tormenta cargada de luces ¿Has visto la superficie del sol?

Mirada interior de una neurona, filamento nudoso, arteria eléctrica, voluntad migratoria del rosal.

La voluntad y los relámpagos,  el relámpago sucede por voluntad.
Ecuación: migraste ave zancuda del sur al norte y atravesaste el destello anaranjado de las tormentas, eras el pensamiento. ¨y la luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron ¨ es la voluntad tendida, es la red cruzada por la voluntad de expresar, el cabo al este no renuncia a ninguno de los referentes espaciales, es una red en un lago donde se transparenta el índigo y el magenta.

mirada exterior, frente al río Monongahela  aún pasan los barcos con su carga  de carbón. en la rivera sur de Pittsburgh, las sombras se han corrido para dar paso a las calles despojada del estilo gótico de otras partes de la ciudad, una pálida expresión de juventud recoge el ánimo de sus habitantes, gente que se tatúa en el tallo de la vida un hacha, el tallo de la vida puede ser una mujer muy flaca dibujada a contraluz.
hay letras tendidas entre una palabra y otra palabra, la voluntad del pensamiento por decir;  cruzar, comunicar, intercambiar.

Los puentes unen tres costas, los puentes alimentan el cuerpo de todas las ciudades, sobre los puentes se diga el cielo cruzado por relámpagos

it's easy to let things flow , you must understand , is language.

I mean, anyone could be hiding in Caracas. I mean, everyone is overexposed. Absolutely, yes or no? worst, everyone wants to.

I have the right mixture.
I slowly scan the city.
The dirty sunset at the end of the world is going down to hell.
Of course, I'm not a mad man

Estás a la intemperie, en un bosque, en la vertiente de un cerro; los pies hundidos en un río donde nadie se baña dos veces, porque nadie se baña dos veces ni siquiera bajo la misma ducha.

Escuchó pasos sobre las hojas húmedas, el golpe apagado de las pisadas inseguras y de repente, unas carreras de seres diminutos, una multitud de ellos, un movimiento de figuras tras los arbustos de espinos. Comienzan a reunirse en torno a un altar más allá de una accidentada brecha entre dos pequeñas piedras, cerca del río.
Los han recogido, los han llevado hacia los linderos del río y los han lanzado sobre las aguas, se van los cadáveres y nadie volverá a hablar de ellos, nadie  habla de los muertos, nadie se atreverá a preguntar, en los nuevos tiempos no existe el día anterior ni la mañana reciente, existe el momento que se vive, el café que se toma. Pero quienes se han atrevido a ir a La Flor de Altamira lo han hecho con precaución, se muestran más sumisos que de costumbre y no se dan por enterados de las medidas que tomaron los motociclistas alrededor de la plaza

Luego nos arrojarán al río y desapareceremos del paisaje y de la memoria de los peatones y de los hombres
Grabar tu nombre, darle fuego a esos residuos y pensar en ti, entonces te ardí, te ardí tanto en mi mente, fue un incendio el dolor, de inmediato me llamaste. ¿Lo recuerdas? Estamos hablando de olvido. 

¿Ralladura de madera? Sí.

Entre todas estas piezas estás tú, alegría, como un himno fracturado

Un  paisaje desolado, mi país, el lugar dónde ya no pertenezco; y aún así el sol levanta en el horizonte, es un pequeño infarto, alegría, al borde de los abismos del mundo, tu luz.

Repito, alguna vez tuve el mar, todo el mar del mundo a mis pies en Araya o en cabo Codera, y la juventud y una tierra para envejecer, el recuerdo teje hacia el pasado y el asunto explota, decir es hacer, producir un sonido, suena y es nostalgia, la belleza me hizo alegre e infeliz;

hay gente que muere, otras lloran a sus muertos, pereciste el relámpago, la necesidad de mantener viva una hoguera, para calentarnos al borde de la piscina y reírle con todo el hambre del mundo al rostro hermoso que te mira.

Qué otra cosa está pintada en tu cara.  Las personas pueden ser altas y ariscas, violentas y amables. La comunión siempre es posible. Un abrazo devuelve la tranquilidad perdida. El fuego encendido. La taza de te. Dormir. Nadar lejos, siempre hay otra conexión, isla o tierra firme.   Allí espera el puerto ballenero, atrás, el mar abierto. En el lugar donde se confunden el mar del norte con el Caribe. Y adelante, ríos, explanadas y desiertos, luego la costa y  el océano de nuevo.


Tendidos como el afecto, los postes del vecindario.