lunes, noviembre 13, 2006

Notas del lunes

La Feria del Libro y Fidel

Si nos ponemos a pensar, Fidel Castro no es autor de libro alguno; quizá haya escrito el panfleto que lanzaron en el momento del asalto al Cuartel Moncada, quizá lo haya escrito su hermano u otro que ya no está. De Fidel sólo tenemos discursos, divagaciones, su participación en los congresos del partido o de los pueblos, las peroratas contra el imperialismo, epifanías, malos momentos, traspiés, oportunos consejos a los médicos, a los maestros, a los productores de queso, a los soldados que se iban a la guerra en África, a los sembradores de café, advertencias a los intelectuales burgueses. ¿A cuenta de qué se le dedica una feria del libro? Sería verosímil que se le dedicara un festival de narrativa oral o de cuentacuentos. ¿Pero un evento editorial que se sustenta sobre más de cinco mil años de literatura escrita? Sólo es posible si interpretamos de manera literal aquella canción de Pablo Milanés:

“Si el poeta eres tú, como dijo el poeta /el que asomó al futuro su perfil fuiste tú /y lo estrenó con voces de fusil, /guerrero para siempre, tiempo eterno, /¿qué puedo yo cantarte comandante?”




Tsunami rojo en Petare

Desde hace días se viene anunciando la marea roja en Petare. Como es costumbre, camiones con altoparlantes, propaganda de prensa, la alcaldía haciendo bastante alboroto desde las trincheras que se han venido abriendo sobre el pavimento en las calles y avenidas del municipio, huecos o abismos revolucionarios, cráteres y montones de basura, obra defensiva del gobiernito de Rangel Avalos; todos esos recursos del “proceso” anunciaban la amenaza amorosa de la marea roja que nos reza: “si te atreves te arrepentirás” y hasta nos hablan cariñosamente de la hemoglobina escuálida que harán correr, sólo porque han decidido amarnos de esta manera. Al fin llegó el día de la marea, y siendo objetivo, tomé una foto para registrar el evento histórico. Como verán más que una marea fue un tsunami en una pecera.






Amor de última página

Hay historias de amor que no se ahorran golpes ni efusiones de sangre. En una oportunidad leí la entrevista a un hombre que había asesinado a su mujer; yo la maté porque la quería demasiado.




Fragmento de un discurso amoroso.

Porque te amo te hago feliz, te brindo lo que he concebido como bueno. Te protejo de los peligros del mundo que es malo y construyo para ti una casa bella, una realidad portentosa y épica. Te impongo mi amor porque te amo, mi omnipresencia, mi derecho a poseerte por amor. Y comerás lo que yo quiero que comas, es lo que te hará bien y saldrás a donde yo creo que debas salir, donde nadie te hará daño, y leerás lo que sé que es edificante; te ahorraré los horrores del mundo, las acechanzas de la libertad. Tu belleza tendrá significado sólo para mi (come bastante arepa con mantequilla que no engorda y si engordas será la gordura de la arepa que nutre mi lascivia), y de vez en cuando te daré un tirón de orejas o una patada, para que no te salgas de los caminos que he trochado para ti y para que seas consecuente con este amor que sólo es por ti. Porque te amo no podrás dejar de amarme, serás mía eternamente, serás una persona feliz a mi lado, aun a pesar de ti misma.





Máxima lunar

Si vives lo suficiente y mantienes cierta coherencia, verás a los luchadores por la libertad de tu juventud, a los defensores de los derechos humanos y civiles, convertirse en crueles represores, en duros policías, en temibles esbirros.





Proclama new age

No le pidas a Dios cosas absurdas. Dios no premia ni castiga. Una conducta de vida puede tener sus consecuencias, o no. Vive, piensa más en los premios y en los castigos que te reserva esa cosa insoportable que se llama conciencia.