jueves, marzo 22, 2007

Bolívar The Liberator ( El retorno del Jedi)

Simón Bolívar y Antonio José de Sucre: la creación de Bolivia; visto y actuado por un reparto de pequeños dramaturgos que se forma en una escuela independiente de los lineamientos políticos e ideológicos del Estado:


Hoy, si estuviese en otras condiciones, hubiese tenido la oportunidad de ir a ver una representación dramatizada que hace mi sobrino junto a sus compañeros de clase sobre la creación de Bolivia. Tomo sólo unos fragmentos que me han dado luz; ahora entiendo con más claridad el por qué de la internacionalización de la revolución bolivariana y la urgencia que tiene el gobierno del teniente coronel por ideologizar y confiscar para el Estado la educación de sus ciudadanos:


La creación de Bolivia

Algún ciudadano que camina por las calles de La Paz (Alto Perú):
“Bolivia nació en medio de una agria disputa entre Simón Bolívar y José Antonio Sucre El nacimiento de Bolivia ocurrió, entre otras cosas, porque Sucre fue capaz de defender sus criterios y puntos de vistas, haciéndolos valer frente a las disposiciones y designios del Libertador Simón Bolívar. "

Simón Bolívar: Excelentísimo Mariscal Sucre, le encomiendo la tarea de pacificar el alto Perú, incluidas sus provincias La Paz, Chuquisaca, Cochabamba, Oruro, Santa Cruz … y además tener a vuestro bien decidir el destino de dichas provincias, oprimidas bajo el dominio de la monarquía española y también bajo las demandas del gobierno de Río de la Plata.

Sucre: Mi general, usted debe entender por qué no es tan sencillo cumplir esta misión, pues según el “utis pussidetis” las provincias del Alto Perú forman parte de Río de la Plata, debido a que esto habían estado antiguamente bajo la administración de este virreinato.

Simón Bolívar: Sucre le ordeno liberar El Alto Perú de la dominación española, e inmediatamente garantizar la sujeción e incorporación a las órdenes del gobierno que presido en El Perú.


II

Casimiro Olañeta (abogado de Chuquiscalla y El Mariscal Sucre se reúnen a tomer té y a hablar sobre los acontecimientos que ocurren el 9 de febrero de 1825): Mariscal Sucre, debemos convocar de inmediato a todas las provincias altoperuanas para reunirnos en un congreso, y de tal manera poder decidir el glorioso destino de la nación.
Antonio José de Sucre: mi estimado Casimiro, debemos hacerlo lo más pronto posible.

Se convoca el congreso, estando presentes Casimiro Olañeta y José Antonio Sucre. El Mariscal Sucre lee un documento donde se sanciona el reglamento que regirá el proceso eleccionario. El documento establece lo siguiente: “Señores miembros presentes del congreso del Alto Perú, declaro solemnemente la posesión autónoma de ejercer sus derechos en forma libre a las provincias altoperuanas, para que, libres de la opresión española, ejerzan a plenitud su soberanía y organicen su propio gobierno. El ejercito libertador que presido en nombre de mi general en jefe, Simón Bolívar, no está aquí para gobernar El Alto Perú, nuestro único propósito es garantizar el orden y evitar la anarquía durante la realización de las elecciones y mientras se reúne la asamblea, única instancia legítimamente autorizada para resolver el destino y organización de las provincias altoperuanas. También os digo que el ejercito libertador estará aquí hasta que el gobierno del Alto Perú, a través del congreso, discuta y acuerde el trato y relaciones que mantendrá con la provincias altoperuanas. Mientras tanto, el ejército Libertador permanecerá aquí comprometiéndose a respetar las decisiones que tome la asamblea.”

Autoridad de Río de la Plata dice: En nombre de la máxima autoridad que me confiere el gobierno de Río de la Plata, se decreta lo siguiente: “Aceptamos que sean los representantes del Alto Perú legítimamente electos, quienes reunidos en Asamblea resuelvan lo más conveniente para su felicidad. Sin embargo, dejamos saber a los representantes del Alto Perú, que tienen la oportunidad de incorporarse al Congreso General de las Provincias Unidas de El Río de la Plata.”
Simón Bolívar ( Libertador de Colombia y dictador del Perú, reacciona visiblemente molesto y manifiesta su desacuerdo con las iniciativas de El Mariscal Sucre y le escribe una carta, fechada el 21 de febrero de 1825)
“Usted no tiene que hacer sino lo que yo le ordeno. Usted está a mis órdenes con el ejército que manda. Usted tiene una moderación muy rara. No quiere ejercer la autoridad de general que le corresponde, ejerciendo de hecho el mando del país que sus tropas ocupan, y quiere sin embargo, decidir una operación que es legislativa. Yo sentiría mucho que la comparación fuese odiosa, pero se parece a lo de San Martín en el Perú. Le parecía muy fuerte la autoridad de general Libertador; y por lo mismo se metió a dar un estatuto provisorio, para lo cual no tenía autoridad. Le diré a usted, con la franqueza que usted deberá perdonarme, que usted tiene la manía de la delicadeza. Entienda Mariscal, que se trata de ocupar militarmente al país y esperar órdenes del gobierno. No tiene ninguna otra atribución, mucho menos disponer la convocatoria y otorgarle a los altoperuanos, el derecho a elegir su destino. Esta es una decisión que le corresponde únicamente al congreso del Perú, instancia responsable de resolver lo más conveniente para estos territorios”

Sucre ( No esconde su sorpresa y malestar cuando recibe la carta y en respuesta con fecha del 4 de abril de 1825, el mariscal no se desentiende de su condición de subordinado, sin embargo argumenta y defiende sus motivaciones) “Yo, mi general, en todo momento me he guiado por obedecer y seguir al genio que ha tomado a su cargo nuestra redención…mi determinación ha estado inspirada en la firme resolución de no presentarme a aquellas provincias con un aire aborrecible, sino más bien, hacerlo por el camino más noble y generoso, que fue convocar una asamblea general de las provincias altoperuana”

Simón Bolívar Resuelve el impasse con otro decreto firmado el 16 de mayo de 1825, en su condición de Libertador y presidente de la república de Colombia, Libertador de El Perú y encargado del supremo mando de éste país): Mariscal sucre, acepto la convocatoria de la asamblea en los términos resueltos por Usted. Sin Embargo, sus deliberaciones no recibirán ninguna sanción hasta tanto no se reúna el congreso del Perú. Mientras tanto, las provincias altoperuanas estarán bajo su mando, y no reconocerán a otra autoridad que la del gobierno del Perú.