martes, marzo 27, 2007


Toma todos mis amores, mi amor, sí, tómalos todos
¿Qué tendrías de nuevo que no poseyeras por adelantado?
Ningún amor, amor mío, que pudiera llamar realmente amor
Todo lo mío era tuyo antes que tuvieses este exceso
Cuanto más se cierran mis ojos es entonces cuanto más veo,
pues todo el día se posan sobre cosas diferentes;
pero cuando estoy dormido te contemplan en sueños
y brillan en lo oscuro de las tinieblas
¡Oh, tú, cuya sombra hace luminosas las sombras!
¡Benditos fueron mis ojos de contemplarte en el viviente día,
cuando en la noche mortal,
la sombra indecisa de tu belleza
aparece a través de un lánguido sueño a los ojos cerrados!
Los días se me hacen noches cuando no te veo; y las noches,
días resplandecientes cuando el sueño me muestra tu imagen
Así te he poseído como en un sueño adulador;
he sido rey mientras dormía, pero al despertar no ha quedado nada.

William Shakespeare