jueves, enero 22, 2009

A Marx el lumpen le sacaba la piedra,

Dirigirse al trabajador sin una idea rigurosamente científica y sin una doctrina positiva, esto es, fundamentada en la realidad críticamente interpretada, equivale a hacer el juego llamado de los predicadores, juego vano y deshonesto, en el que, de una parte, debe participar un profeta inspirado, y de otra se admite solamente a unos asnos que le escuchan con la boca abierta. La ignorancia jamás ha ayudado a nadie y mucho menos los puntos de vista del lumpen-proletariado”.

Kart Marx


al ver el accionar de los colectivos represivos de la revolución bolivariana, y avistar el excesivo destape fascisoide: una apertura acrítica y disipada en la reafirmación de los antivalores de los desclasados, ¿ Al ver a las tropas de asalto de Hugo I, cabe la pregunta Dónde quedó aquello de que “El enemigo del proletariado no era el burgués, que es su necesidad funcional, sino el lumpen proletario”?


Marx de nuevo:

Lumpen-proletariado, que si bien lo nutre la llamada superpoblación relativa del capital con carácter permanente (que es el tercer tipo de dicha superpoblación relativa del capital), lo caracteriza su falta de moral, su carácter inescrupuloso, su condición de suplir los personajes que pueblan el submundo de la mala vida, de la prostitución (tanto femenina como masculina), su proclividad al mercenarismo, para ser parte de las bandas criminales, su contrastante conducta que oscila, como el péndulo de un reloj, entre la exaltación por obra del alcohol, drogas, y otros vicios, de un lado, y del otro, el más profundo e insondable estado psíquico depresivo.