domingo, abril 26, 2009

Labores


Tres años y unos días, eso más o menos ha llevado el ratón en roer el hueso de la ciruela, ahora tiene el blog y entrada a entrada leemos su roña.

Qué sabrosa es la brisa entonces, es lo que llaman el fresquito de verano.

Hay una sentencia bíblica en todo el asunto, una clave obvia para los expertos en descifrados, nada ha quedado a la sombra pues, y los misterios ya no son y eso: sin estupor, sin escándalos, aún, la madeja o la trama fue tendida y al final del relato, el argumento es ponderado, vaya argumento.

¿Cuánto estarías dispuesta a pagar por ver esa herida chamuscada convertida en algo cercano a un milagro estético?

Entiendo nada oculto, ni las imágenes menos elocuentes, por eso y entonces da vuelta a la página , deja el dedo húmedo en suspenso, atrae toda la infamia, como la hechicera de "El Ramal" y disfruta.