sábado, mayo 02, 2009

Palo de aguacero

La bruja de El Ramal B no siempre fue tan osada, calculaba los riesgos, comedía su apetito, ancestral e insaciable armaba alborotos de cacharros y se colaba como una gata maluca en las reuniones donde hacia coincidir a sus amantes. Frente a mis ojos tengo la carta y releo cosas esenciales, siempre evité volver a leerlas, esa en particular: la de la vida pequeña. Jugaste duro, humillarte fue un recurso para causar mayor estrago al momento de dar la estocada chambona en una situación luctuosa, abriste la caja, la tapa de un ataúd, tenías la idea de poseer el control de las situaciones y de las personas, de las gentes que al tocarla con tu mentón, cada vez más largo, se convierten en cosas ¿Aún la tienes? (Las ideas, el mentón te lo has serruchado dos o tres veces y vuelve a crecer, a unos la nariz a ti, eso, sí) Debes estar agobiada por ataques de pánico. Panicos múltiples ¿orgasmos? Oh. Si, si: Controlas a “la tonta” y a “la ligera”, ambas tan putas, controlas a sus maridos y cierras el círculo, es como apretar el culo, los reúnes en torno a tus cacharros y fornituras, tan valiosas algunas, tan de mal gusto las otras, ese deslucido hijo de la fortuna reciente: tan pobre esa vida mía, escribiste, esa vida pequeña, entonces juegan a la rueda y a la felicidad , pero no lo puedes controlar todo, se te fue la zamarrita, ese es el perfil de las zamarras, y quiso hacerse la bruja de El Ramal A, ahora ríe con sonoridad metálica y cargada del eco de las resentidas, fueron tantas las vainas que le echaste, llueve y habla de él: la precocidad o la incontinencia, el tamaño de sus genitales , apenas lo roza, se toca el tronquito y acaba, un drama, la carencia de simiente, la babita, la babita, cómo harás para callarla, detén el sueño. presumíste que la avaricia tenía proporcionalidad con el narcisismo y no con una condición microgenitoforme de los figurines del tablero, tallas con esteroides abundante y escasa adrenalina ¿la pasión? Tienes la grupa poco robusta pero alegre, y te gusta sentir el calor de las emisiones sobre el cuerpo de serpiente que te gastas, nada original, la leí de nuevo y ahora sólo especulo. Cuando hablaste de vida, elevada sobre la copa de tu arbolito, hablabas de centímetros. Calla la historia. Nadie desaparece y las cosas comienzan a salirte mal de nuevo -con eventualidad o sorpresa- . Muy mal.

¿Noctámbula?