sábado, abril 12, 2014

¿ Y el caudillo civil qué ?

Israel Centeno

Al plantearse la reforma del Estado en los años 80 del siglo pasado, muchos partidos entonces le hicieron resistencia, así como le habían hecho resistencia a la elección directas de gobernadores y autoridades municipales.
La reforma del Estado, pasaba necesariamente por la reforma y el relanzamientos de los partidos políticos, como estructuras que organizaban y gestionaban el cuerpo social. El fin del caudillo civil.
Luego de la primera década de la democracia que nace en 1958, los partidos políticos pudieron hablar de movilidad social en el país, pero no de movilidad política en su seno. Las crisis dentro de la socialdemocracia fueron decididas, aplicando el concepto leninista del centralismo democrático, y eso produjo sus divisiones, las escisiones más importante de la socialdemocracia, fueron el MIR y El MEP. Los socialcristianos las pospusieron hasta que su caudillo decidió dividirlos al verse desafiado y derrotado politicamente .
Venezuela nace en --y de -- una pugna entre caudillos. Y todo el relato histórico del siglo XIX y XX, es el relato de los caudillo –militares y luego de Leocadio Guzmán, civiles . Y así, hasta el presente.
Los caudillos de las montoneras, encontraron en el centralismo democrático leninista, la herramienta eficaz para trasvasarse a los partidos políticos.
Quienes hablan de antipolitica deberían pensar esto, y sobre todo, deberían poner el foco en el caudillo civil --que tiene mucho del viejo jefe de una montonera ---quien, puertas adentros de su partido, bien sea desde el comité central, buró o comando nacional, ha suprimido las libertades de sus militancia política.
Hoy en día la socialdemocracia está dividida en muchos partidos y cada partido representa una de estas voluntades autoritarias. Lo mismo pasa con los socialcristianos. No se ha podido estructurar un partido liberal porque no han pasado de ser voces individuales incapaces de articularse democrática y organizacionalmente.
Y lo mismo sucedía al otro lado, pero fueron literalmente fueteados por Hugo Chávez para conformar esa amalgama de intereses contrapuestos, unidos hoy, luego de la muerte de su comandante cohesionador, por los lazos generados por la corrupción y una contraloría de intereses supranacionales, muy variados, por cierto, y voraces, desde la voluntad expansiva china, pasando por los carteles del narcotráfico, la emergencia hegemónica brasileña; pero, sobre todos, por los dos señores feudales quienes gerencian esta confederación de intereses foráneos desde La Habana.
La antipolítica entonces, entendida como el desplazamiento de los partidos políticos por cualquier otro factor, bien sea el personalismo caudillista, o los movimientos espontáneos, es un mal de vieja data y tiene su epicentro en quienes, paradójicamente acaudillan sus organizaciones.
Frente al escenario dictatorial, es muy importante que la respuesta sea ajustada a él, pero más que nada, entender de una buena vez, que el partido político moderno, existió de forma muy vaga en Venezuela; y hoy en día, el ciudadano de a pie acusado de antipolítica, tiene que optar por estructuras rígidamente verticales. Por dogmas de fe, y presiones sectarias. Hugo Chávez le habló de protagonismo al país para luego confiscarlo, hacerlo marchar a un ritmo y a un tono como solo lo sabe hacer un militar. Chávez en nombre del protagonismo del pueblo asfixió al protagonismo del ciudadano e impuso su protagonismo personal. El, sólo el pensó en su gloria protagónica. Parte del país compró el discurso del protagonismo a un caudillo militar, paradójicamente porque necesitaba dejar de ser la tropa del caudillo civil . Si cualquier tipo de golpe es malo para la democracia, el caudillo de cualquier signo también los es. El desconocimiento de la sociedad civil, es el desconocimiento del cuerpo a gestionar por la voluntad de un buró o de un líder. Etc.