Mostrando las entradas con la etiqueta Musa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Musa. Mostrar todas las entradas

jueves, agosto 20, 2009

El llanto de Rómulo




Vuelvo sobre unas lecturas, parecidas a tus miedos, mantener “la fiebre, el entusiasmo, la delicia” explotar cada día y reinventar el tono y el estado de ánimo, palabras vacías, (palabras vacías); ella se empeñó en ser mi musa, asido a sus senos me nutrí de la leche tibia y dulce, mi corazón se acompasó y las historias aparecieron para darle vigor al temas, una ciudad; ella dijo, no soy chata en los polos ni me abulto en el ecuador, y cada cuatro horas me hacía beber en su regazo; reímos mucho y hubo un breve tiempo celebrado y feliz, nada dura lo suficiente, la musa se alteró y se puso tensa, trató de censurar sus inspiraciones materializadas en esas intrigas y en esos cuentos y tu leche se hizo amarga, mi corazón dio tumbos, se salió del pecho y terminó con sus latidos fuera del cuerpo, exiliado; vagué con estoicismo, como corresponde, he encontrado de nuevo esa fuente, se aprende, ni aquellas disculpas ni estas sutilezas sirven (la ingenuidad de algunas puede ser hipócrita o cobarde) me hago invisible, la niego, me apego en una aparente despreocupación y no le participo cuánto significa para mí.

A veces luego de acariciarnos dormimos espalda contra espalda; entonces es cuando escribo en secreto mis historias.




Hay moscas
Hay leche
Hay vacas


Hay amores y eriales, “un lugar limpio y bien iluminado”

Tercer día de Cuaresma

  Memento Mori Israel Centeno Si solo das cuenta del afán y los éxitos, darás cuenta del costo. No hay victoria sin precio, ni altar sin fue...